sábado, 2 de abril de 2011

Ni padres ni maestros quieren a Confucio en las aulas


Ni padres ni maestros quieren a Confucio en las aulas

Confucio
Confucio, el autor de las "Analectas", nació en China hace más de 2.560 años.
Los turistas que visitan Taiwán suelen señalar lo amistosos y corteses que son los habitantes de esta isla.
El Ministerio de Educación cree que eso tiene mucho que ver con las enseñanzas del gran filósofo chino Confucio.
Pero las clases sobre su obra se sacaron del programa escolar hace varios años, con el fin de disminuir la carga académica de los estudiantes.
Ahora el ministerio quiere devolver a Confucio a las aulas. Pero, sorprendentemente, los maestros y los padres se oponen.
Las enseñanzas de Confucio se consideran tan importantes hoy como hace dos mil años.

"No hagas a otros lo que no quieres que no te hagan a ti"
Confucio
De hecho, especialistas en educación creen que máximas como "No hagas a otros lo que no quieres que no te hagan a ti" podrían salvar a la juventud taiwanesa y ayudar a construir una sociedad mejor.
Su decisión de incluir al confucianismo como asignatura obligatoria en las escuelas secundarias a partir del próximo año tiene lugar en momentos en que el acoso violento, el abuso de estupefacientes y los conflictos de pandillas son cada vez más comunes entre los adolescentes.

"Demasiadas materias"

El problema es que, aunque Taiwán se enorgullece de ser un depósito de la cultura tradicional china, las enseñanzas del gran filósofo –como respetar a los padres o aprender de los propios errores- no ayudan a los niños a obtener una alta puntuación en los exámenes.
Ceremonia en templo de Confucio en Taipéi
Hace un par de semanas se celebró en Taipéi el tradicional rito de la ceremonia de la primavera, en el templo de Confucio.
Por eso, los padres se oponen al plan. Ellos prefieren que sus hijos le dediquen más tiempo a la preparación para entrar en universidades de prestigio.
Los maestros también han puesto el grito en el cielo y centenares de ellos han firmado una petición.
Se quejan de que ya hay demasiadas materias en el programa escolar.
Pero los funcionarios del ministerio insisten en que aprender a ser una persona buena es la lección más importante que se puede tener en la vida.
Confucio se estará riendo en su tumba. Como dijo, hace tantos siglos, "desde el Hijo del Cielo hasta los hombres comunes, todos deben considerar el cultivo de la persona como la raíz de todo lo demás".
Si el ministerio se sale con las suyas, Taiwán será uno de los pocos lugares donde el confucianismo se considerará una materia obligatoria.
Incluso en China continental, donde nació el sabio, sus enseñanzas ya no están en el plan de estudios.
Pero también allí las preocupaciones por los muchos problemas sociales del país han conllevado a un renacimiento en el interés por su obra.