lunes, 21 de febrero de 2011

"Todos somos niños de la Amazonia" .


Cuando una carretera de dos vías atravesó el corazón del mayor bosque del planeta, ¿cómo cambió la vida de sus habitantes?
El documental "Niños de la Amazônia" muestra el lado humano de la deforestación, y lo hace a través de historias personales muy cercanas a su realizadora, la brasileña Denise Zmekhol.
El film, que se exhibe este mes en Londres, narra el regreso de Zmekhol a tres comunidades de la selva amazónica que había visitado 15 años antes, registrando en fotos la vida de los niños.
En su nuevo viaje, la directora descubre no sólo como cambió la vida de aquellos niños, sino la profunda transformación de la selva amazónica.
Con el film Zmekhol también cumple una promesa que le había hecho a Chico Mendes, poco antes de que el líder ambientalista fuera asesinado en 1988.
"Qué había ocurrido con los niños"

"Cuando me fui a vivir a Estados Unidos me llevé las fotos conmigo, estaban en diapositivas, tenía un álbum con las fotos de los niños y quería imprimirlas", le dijo Zmekhol a BBC Mundo.
Chico Mendes con su hijo Sandino en 1988. Foto gentileza de Denise Zmekhol
Chico Mendes con su hijo Sandino en 1988. Es la última foto que Denise Zmekhol tomó del líder ambientalista.
Ampliar imagen"Comencé a preguntarme qué había ocurrido con los niños y el bosque que era su hogar".
El film muestra la vida de tres comunidades a lo largo de la carretera BR364, que fue construida en la década de los '60 durante el gobierno militar y tuvo un enorme impacto en los habitantes de esas localidades. La carretera abrió una vía que facilitó la llegada a la zona de madereros y ganaderos, acelerando la deforestación.
Dos de las comunidades a las que Zmekhol regresa son indígenas, de los pueblos suruí y negaroté, en los estados de Mato Grosso y Rondonia.
La tercera localidad está en el estado de Acre, donde el film cuenta la historia de Chico Mendes, el recolector de caucho que lideró una campaña pacífica contra la destrucción del bosque a manos de madereros y ganaderos.
La promesa a Chico Mendes
“Durante mi último viaje estuve con Chico Mendes hasta un mes antes de que fuera asesinado. Volví a Sao Paulo y dos semanas después me llamó y me dijo: quiero pedirte un favor, cuando me maten quiero que vuelvas y filmes mi funeral".
Sandino, hijo de Chico Mendes, 15 años después en la misma ventana de la foto anterior. Foto gentileza de Denise Zmekhol
Ampliar imagen"Quede conmovida y le dije, 'no Chico, eres un líder, no puedes morir, ven a Rio o Sao Paulo con tu familia hasta que las cosas se calmen'. Pero me dijo: 'mi lucha es aquí, no puedo salir de Acre'".
Dos semanas después, Chico Mendes fue asesinado por un ganadero.
"Lo supe al día siguiente, estaba en shock. Aquí se entierra a las personas a las 24 horas y sólo volar desde São Paulo a Acre llevaba un día, más otras cinco horas para llegar a la comunidad de Xapurí. Tenía 20 y pocos años, no tenía ni equipo ni dinero".
"Cuando vine de Estados Unidos vi la foto de Chico con su hijo Sandino en la ventana de su casa. Fue la última que le tomé, y me dije, 'le debo un favor a Chico, por qué no contar su historia, que también es parte de la historia de esa carretera'".
"Chico era un visionario que hacía las cosas por la unión y por la paz. Buscó la unión entre recolectores de caucho e indígenas porque ambos luchaban por lo mismo: la preservación del bosque".
En el film se ven imágenes de archivo de la expedición de 1907 del mariscal Rondon, que llevó la primera línea telegráfica a la Amazonia.
Durante esa expedición se filmaron primeros encuentros con varios pueblos. El camino de la línea telegráfica es el que mucho después se transformó en carretera.
"Quieren educación"
El encuentro con los niños que Zmekhol había conocido 15 años antes fue emotivo. Nunca antes habían visto fotos de ellos mismos durante la infancia.
La comunidad suruí recién fue contactada en 1969. ¿Qué espera hoy la nueva generación?
Una cosa que vi en todos los jóvenes con los que conversé es que quieren educación
Denise Zmekhol
"Los jóvenes sienten que la única manera de proteger a sus comunidades es a través de la educación, que puede ayudarlos a entender el mundo no indígena".
Los niños van a la escuela en sus aldeas, pero asistir a la secundaria implica viajar a la ciudad, sorteando costos y muchas dificultades.
El film muestra la historia de Arildo, uno de los niños suruí que Zmekhol había fotografiado, y que es hoy un biólogo con diploma universitario.
Niños de la Amazonia
El documental busca ir mas allá de la vida en las comunidades de la selva amazónica.
Arildo, de la comunidad indígena suruí, cuando niño. Actualmente es un biólogo graduado en la universidad.
"Que estemos lejos de la Amazonia no quiere decir que no estemos conectados", le dijo Zmekhol a BBC Mundo. "Los consumidores en Europa o EE.UU. podemos perpetuar el ciclo de destrucción del bosque si compramos maderas nobles amazónicas taladas ilegalmente, que muchas veces se venden como legales por la corrupción" .
"De la misma forma, si los pueblos indígenas dan espacio a los madereros y a la tala ilegal para ganar un poco de dinero, van a destruir la selva y acelerar el cambio climático, que nos afecta a todos".
Denise Zmekhol espera que su documental ayude a las personas a reflexionar sobre el enorme impacto global de sus decisiones.
"Al final del film descubrí que todos somos niños de la Amazonia, estamos respirando el mismo aire y caminamos en el mismo planeta".