lunes, 21 de febrero de 2011

De cómo el OK conquistó el mundo


La expresión OK se hizo popular en el s.XIX aunque como una marca de incultura que hoy ha desaparecido.
Lo decimos docenas de veces cada día, aunque tampoco es que signifique demasiado. ¿Cómo conquistó el mundo la expresión "OK"?
Es una de las palabras más usadas y reconocidas del mundo. Y también es una de las expresiones más raras que se han inventado. Pero precisamente su rareza da cuenta de su popularidad.
En el papel, tiene un aspecto extraño: parece y suena como una abreviatura, un acrónimo. La redondez de la 'o' contrasta con las líneas rectas de la 'k'.
Casi cualquier idioma tiene una vocal 'o' y una consonante 'k'. Así que es una combinación con elementos fácilmente exportables, una de las razones de su éxito.

En el mundo hispano hay quien la pronuncia con el españolizante 'oká' y quien reproduce el anglosonante 'okey'.
Ordinariamente, una palabra tan extraña y diferente, no hubiera conseguido infiltrarse en un idioma. Como regla general, las lenguas sólo importan nuevas palabras cuando resultan familiares.
El 23 de marzo de 1839, la palabra OK fue presentada al mundo por el Boston Morning Post, perdido en un gran párrafo como una abreviatura, un chiste con un supuesto error ortográfico, del inglés "all correct", en español "todo correcto".
Marca de incultos
Cómo sobrevivió en vez de desaparecer junto a tantas otras palabrejas inventadas fue cuestión de suerte y coincidencia alrededor de las elecciones de 1840.
Empezó como un chiste con un error de deletreo y podría ser la palabra más popular del mundo.
Uno de los candidatos era conocido como "Old Kinderhook" (El viejo kinderhook). Dice la leyenda que una antiguo presidente no podía deletrearlo correctamente y comenzó a llamarlo O.K., fácil de escribir y decir.
Esa misma década, la gente comenzó a usar en documentos y en el telégrafo como una señal de que todo iba bien. Así que la expresión encontró un nicho.
Pero todavía era muy restringido su uso. La abreviatura fruto de un mal deletreo todavía implicaba cierta falta de cultura para algunos, y era evitada salvo en el contexto de los negocios o en escritos de ficción por personajes rústicos y analfabetos.
De hecho, numerosos escritores evitaban usar la expresión. Entre ellos incluso Mark Twain, conocido por su uso de las jergas.
Conquista del mundo
En el siglo XX, la expresión abandonó su condición de marginal para hacerse presente en casi todos los niveles. Dejó así de ser una marca de incultura al tiempo que se olvidaban sus orígenes.
Qué ofrecía de nuevo: una forma de afirmar o expresar conformidad sin necesidad de expresar una opinión.
Su sonido es tan familiar que los hablantes de otros idiomas que no son el inglés, al escucharlo, lo pueden tomar como una expresión de su propia lengua.
De niños a gobernantes, ha conquistado el mundo. Aunque todavía hay grandes áreas libres de OK: no aparece en discursos preparados, ni en textos formales. Son muchos los libros en los que es imposible encontrarlo.
Pero en conversaciones, en casi cualquier idioma, si algo está bien, está OK.