lunes, 12 de julio de 2010

Aniversario de la muerte del Coronel Leoncio Prado.Fecha: 15 de Julio . VEA VIDEO


Leoncio Prado, nació en Huánuco el 24 de agosto de 1853 e ingresó al colegio Guadalupe de Lima a la edad de 9 años. Fue hijo del general Mariano Ignacio Prado (presidente del Perú en los periodos 1865-1868 y 1876-1879) y de María Avelina Gutiérrez. A los doce años, ya era cabo en el Regimiento de Lanceros de la Unión. A los trece años dejó el colegio Guadalupe para combatir contra los españoles en la escuadra que navegó al Sur de Chile y participó en el Combate de Abtao, fue ascendido a guardiamarina.
Luego participó en el Combate del 2 de Mayo de 1866 en el Callao y fue ascendido al grado de alférez. A los 16 años exploró las grandes vías fluviales de la selva al lado de hombres como Tucker, Werthermann y Tabarra. A los 21 años se marcha a Cuba para participar en la lucha por la independencia de ese país. En noviembre de 1876, casi sin armas, ni municiones, Leoncio Prado, y otros diez hombres capturaron el vapor español «Moctezuma», izaron la bandera cubana y rebautizaron a la embarcación con el nombre de «Céspedes».

 Cuando Leoncio Prado tenía 26 años, con el grado de coronel, estalla la guerra con Chile y el joven oficial regresa al Perú para defender a su patria. Actuó en la Marina y luego en el Ejército, formando parte de las guerrillas de Tacna. También concurrió a la Batalla del Alto de la Alianza, donde muere su hermano Grocio Prado. En Tarata, fue tomado prisionero y remitido a Chile donde pasó la etapa más dolorosa de su vida. Con la promesa de seguir luchando, es puesto en libertad y regresa al Perú. A pesar de su promesa, más pudo su amor a la patria que se desangraba por lo que se fuga de Lima a Huánuco donde organiza nueve guerrillas y actúa en el ejército de Cáceres combatiendo como Jefe de Estado Mayor del Ejército del Centro junto a los famosos «breñeros».
La Campaña de La Breña No obstante los desastres sufridos en la Guerra de Pacífico, los breñeros, al mando del general Andrés Avelino Cáceres, resistieron y vencieron a los chilenos en las serranías. El 10 de julio de 1883, la batalla de Huamachuco, comienza favoreciendo a las fuerzas peruanas, sin embargo, pronto se acaban las municiones y sufren su peor derrota. El coronel Cáceres, logra huir y continuó la lucha de la resistencia peruana, pero el coronel Leoncio Prado, herido gravemente en la pierna, fue capturado días después. Antes de su ejecución, Leoncio Prado solicitó tomar una taza de café, enseguida, cuando entraron dos soldados pidió que fuera aumentando su número para que dos le tirasen a la cabeza y dos al corazón. Al ser cumplido este pedido dio breve instrucciones a la tropa sobre la trayectoria de sus disparos y agregó que podían hacer fuego cuando hiciera una señal con la cuchara y pegase tres golpes en el cachuchito de lata en el que había estado comiendo.
Se despidió enseguida de los oficiales chilenos, los abrazó, les dijo: «Adiós compañeros», la habitación era pequeña, al frente y al pie de la cama se colocaron los cuatro tiradores y detrás de ellos se pusieron los tres oficiales allí presente. El coronel Leoncio Prado cumplió con dar las órdenes para la descarga. Así murió el héroe un 15 de julio de 1883. (*) Alumno 5° B Secundaria IEE «San Luis Gonzaga» Leoncio Prado, nació en Huánuco el 24 de agosto de 1853 e ingresó al colegio Guadalupe de Lima a la edad de 9 años. Fue hijo del general Mariano Ignacio Prado (presidente del Perú en los periodos 1865-1868 y 1876-1879) y de María Avelina Gutiérrez.
A los doce años, ya era cabo en el Regimiento de Lanceros de la Unión. A los trece años dejó el colegio Guadalupe para combatir contra los españoles en la escuadra que navegó al Sur de Chile y participó en el Combate de Abtao, fue ascendido a guardiamarina. Luego participó en el Combate del 2 de Mayo de 1866 en el Callao y fue ascendido al grado de alférez. A los 16 años exploró las grandes vías fluviales de la selva al lado de hombres como Tucker, Werthermann y Tabarra. A los 21 años se marcha a Cuba para participar en la lucha por la independencia de ese país. En noviembre de 1876, casi sin armas, ni municiones, Leoncio Prado, y otros diez hombres capturaron el vapor español «Moctezuma», izaron la bandera cubana y rebautizaron a la embarcación con el nombre de «Céspedes».
Cuando Leoncio Prado tenía 26 años, con el grado de coronel, estalla la guerra con Chile y el joven oficial regresa al Perú para defender a su patria. Actuó en la Marina y luego en el Ejército, formando parte de las guerrillas de Tacna. También concurrió a la Batalla del Alto de la Alianza, donde muere su hermano Grocio Prado. En Tarata, fue tomado prisionero y remitido a Chile donde pasó la etapa más dolorosa de su vida. Con la promesa de seguir luchando, es puesto en libertad y regresa al Perú. A pesar de su promesa, más pudo su amor a la patria que se desangraba por lo que se fuga de Lima a Huánuco donde organiza nueve guerrillas y actúa en el ejército de Cáceres combatiendo como Jefe de Estado Mayor del Ejército del Centro junto a los famosos «breñeros».
La Campaña de La Breña No obstante los desastres sufridos en la Guerra de Pacífico, los breñeros, al mando del general Andrés Avelino Cáceres, resistieron y vencieron a los chilenos en las serranías. El 10 de julio de 1883, la batalla de Huamachuco, comienza favoreciendo a las fuerzas peruanas, sin embargo, pronto se acaban las municiones y sufren su peor derrota. El coronel Cáceres, logra huir y continuó la lucha de la resistencia peruana, pero el coronel Leoncio Prado, herido gravemente en la pierna, fue capturado días después. Antes de su ejecución, Leoncio Prado solicitó tomar una taza de café, enseguida, cuando entraron dos soldados pidió que fuera aumentando su número para que dos le tirasen a la cabeza y dos al corazón. Al ser cumplido este pedido dio breve instrucciones a la tropa sobre la trayectoria de sus disparos y agregó que podían hacer fuego cuando hiciera una señal con la cuchara y pegase tres golpes en el cachuchito de lata en el que había estado comiendo.
Se despidió enseguida de los oficiales chilenos, los abrazó, les dijo: «Adiós compañeros», la habitación era pequeña, al frente y al pie de la cama se colocaron los cuatro tiradores y detrás de ellos se pusieron los tres oficiales allí presente. El coronel Leoncio Prado cumplió con dar las órdenes para la descarga. Así murió el héroe un 15 de julio de 1883. (*) Alumno 5° B Secundaria IEE «San Luis Gonzaga»